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Monumentos de Terena, castillos, iglesias, murallas...

Patrimonio histórico de Terena

Antiguos Paços do Concehlo

Los Paços del Concelho se encontraban en el interior del Castillo, cuando en plena Edad Media Terena era sede del concejo.

El emplazamiento actual de la sede del municipio, está en un histórico edificio datado en el siglo XVIII y situado entre la Iglesia de la Misericordia y el Pelourinho, en la Rua Direita.

El acceso al edificio se realiza a través de una escalera exterior, toda ella de mármol con pasamanos y balaustrada.

La fachada tiene dos ventanas de estilo francés y la puerta exhibe, también en mármol, el Escudo Real Portugués, todo ello existente desde el reinado del Rey D. Juan V.

La planta baja se destinaba a establos, en cuyo portón de entrada, se lee la fecha del año 1882.

Cuando en 1836 el concejo de Terena se deshizo, separándose de las freguesias de Santo Antonio de Capelins y Santiago Mayor, el edificio se cedió a la Hermandad de la Santa Casa de la Misericordia de Terena.

Esta Hermandad aprovechó las dependencias municipales, para instalar el Hospital que estuvo funcionando hasta el año 1950.

Dicha Hermandad propietaria del inmueble, lo mantiene desde entonces cerrado con el consiguiente deterioro, lo que hace que cada día que pasa sea más urgente la restauración.

Las instalaciones del establo desarrollaron la labor de Junta de Freguesia de Terena y Puesto del Registro Civil de la Freguesia, a lo largo del siglo XX.


Capilla de San Antonio

Esta Capilla es de estilo popular alentejano, de simples líneas arquitectónicas, con sencilla fachada y con el típico tejado portugués.

Su construcción se debe a la iniciativa de Joâo Nunes Ribeiro, Caballero de la Orden de Cristo que en el año 1657, encabezó a un grupo de fieles que erigió la capilla.

Se localiza en el Rossio de Terena.

La capilla consta de una pequeña nave en forma de cúpula circular, tiene púlpito de mármol y hierro forjado.

Del siglo XVII procede el altar dorado el cual alberga las imágenes de San Antonio, San Bento y San Vicente Ferrer.

Actualmente se usa como capilla funeraria.


Castelinho

Edificación fortificada de dimensiones exiguas, que surge en un paisaje rocoso
sobre la margen izquierda de la ribera de Lucefecit a 1 km al noroeste de Terena, y datada en el año 1000 a.C.

Este Castelinho tenia defensas naturales y muy altas, con la excepción del lado por donde se han hallado restos de muralla.

Entre las ruinas se han descubierto, una serie de grabados de época reciente que hablan de una leyenda de una mora encantada.

En este afluente del río Guadiana, se localizan a lo largo de todo este curso de agua, poblados de las Edades de Bronce y de Hierro.

También se encuentra en este margen del Lucefit las "Antas de pizarra del Monte de Lucas.

La región ya estaba habitada hace 3000 años a.C.


Castelo Velho


A 2 km al este de la Rivera de Lucefécit se encuentra el denominado “Castillo Viejo” un recinto fortificado de 5000 años a.C de antigüedad.

Este "Castelo Velho" estuvo habitado desde el III milenio a.C hasta el siglo X d.C, con población musulmana.


Castillo de Terena

Los datos más antiguos acerca del origen del Castillo nos llevan al reinado de D. Afonso “El Bravo de la Batalla del Salado” quien lo recibió en donación por su padre el Rey D. Dinis, esto según la versión tradicional.

Aunque es bien conocido que el Rey D. Dinis, construyó ciudades y villas, fortificándolas con objeto de mantener sus derechos, organizando la justicia y la defensa en todas las comarcas.

De esta forma la frontera del Alto Guadiana ganaba importancia estratégica para la Corona Portuguesa, cuya linde estaba consolidada y defendida por los Castillos de Elvas, Juromenha y Alandroal, por lo que hubiera sido lógico que el Rey D. Dinis hubiera sido el impulsor de la edificación del mismo.

La versión documental atribuye la construcción del Castillo a D. Joâo I, monarca que integró el burgo en el patronato de la Orden de Avis.

Por otro lado se hace referencia al Caballero Real D. Gil Martins y su esposa Doña María Joâo, que le dieron Foral en 1262.

Todavia se ignoran los datos precisos de la construcción del Castillo, aunque se sopesa que fuera en esta época comprendida entre el año 1248 y 1279.

Hay referencias en 1380 del Castillo y su barbacana, por lo que se sobreentiende que los trabajos de la fortificación se encontraban en marcha.

Tras la Batalla de Aljubarrota (1383-1385) el Rey D. Joâo I realizó la donación de Terena a la Orden de Avis, en la que había sido consagrado como Gran Maestre en 1364. De esta información algunos historiadores entienden, que significaría para la Villa una consolidación y modernización de las defensas del Castillo.

Con el Rey D. Joâo II llegó el nombramiento de Nuno Martins da Silveira (Hombre acaudalado y escribano de la Puridade de D. Duarte y D. Afonso V) como Alcalde Mayor de la Villa, al que se le atribuyen diversas obras de reconstrucción. Así como la repoblación de la Villa, muy diezmada de habitantes.

Las obras se prolongaron a lo largo de las primeras décadas del siglo XVI.

Con el reinado de D. Manuel I El Afortunado, se completaron las obras de la Torre del Homenaje y la casa de los Alcaldes, obra realizada por uno de los arquitectos Arrudas- Diogo y Francisco en la década de 1510. En esta época el castillo aparece reflejado en el Libro de las Fortalezas de Duarte de Armas año 1509, en el que se describe como “cercado por Torres redondas.”

En 1527 se desarrollaron distintas reformas en la fortaleza a cargo de la Casa Real. Familia muy unida a la administración de Terena, de hecho los restos mortales de Manuel de Silveira descansan en el Santuario de Nuestra Señora de Boa Nova y Diogo da Silveira yace en la Iglesia Matriz

La Villa llegó a Fernâo Nunes da Silveira del cual pasó a manos de su única hija, casada con el Gobernador de la India, D. Nuno da Cunha.
Debido a su fallecimiento perteneció a Gonçalo Vasques da Cunha, en el siglo XVI a D. Francisco de Melo, marqués de Sande y en el año 1708 estaba en el dominio del Conde da Ponte, nieto de aquel titular.

El Castillo se vio afectado por el terremoto de Lisboa de 1755, cuyos daños fueron parcialmente reparados por la Dirección General de los Monumentos Nacionales en 1972.

Durante la Guerra de Restauración, la posición defensiva del Castillo fue menospreciada en detrimento de la fortaleza de Elvas, que concentró los esfuerzos de los arquitectos militares, motivo por el cual no tuvo ningún tipo de reformas en esa etapa, a excepción de la “Puerta de las Sortidas” orientada hacia España.
La defensa sufrió graves daños durante el ataque de las tropas del Duque de San German.

El Castillo se encuentra clasificado como Monumento Nacional por Decreto de 2 de junio de 1946.

La Dirección General de los Edificios y Monumentos Nacionales en 1937 reparó parte de la muralla y las almenas.

En 1980 el IPPAR reconstruyó la Torre del Homenaje y las bóvedas. Debido a estas reformas hubo historiadores, que destacaron el hecho de que algunas reparaciones, no seguían los estilos arquitectónicos originales.

Desde el año 2000 las dependencias del Castillo han sido utilizadas como escenario para el encuentro anual de Inter-Medieval, asociación internacional de sociedades de recreación histórica medieval fundada en ese año por iniciativa de la Orden de Caballeria del Sagrado Portugal. Destacando el Torneo Medieval.

De dimensiones pequeñas el Castillo es de planta pentagonal irregular, con cuatro torres de planta circular, dispuestas asimétricamente, protegiendo un ángulo de la muralla.
No se conoce bien la entrada original del Castillo, aunque en el diseño de Duarte de Armas se aprecia un acceso directo, comunicado con la Torre del Homenaje, la cual presenta una planta cuadrangular, dividida internamente en dos cubiertas. Dotada de saeteras cruciformes, portada de capiteles y balcones manuelinos.

En el lado opuesto a la puerta principal se haya la Puerta del Campo también conocida como Puerta del Sol, tapada durante las obras promovidas al final del siglo XVII.


Ermita de San Sebastian

La fundación de esta ermita se atribuye al siglo XVI, cuando D. Joâo III fomentó la construcción de templos dedicados a este santo, protector de la peste, el hambre y la guerra.

El actual edificio fue erigido en la primera mitad del siglo XVIII y recuperado tras el terremoto de Lisboa en 1755, periodo en que fue hecha la imagen del patrón en madera tapizada.

Sus orígenes se desconocen, aunque se sabe que ya existía en el siglo XVI, pues figura en la vista panorámica que Duarte de Armas diseño del Castillo de Terena.

Se da casi por sentado que la construcción de esta ermita, corrió a cargo del Ayuntamiento de la villa, tal y como sucedió en poblaciones vecinas.

La fachada destaca por su singular campanario, única ornamentación de la misma. Esta edificación es una buena muestra de la arquitectura alentejana, popular, religiosa y rural.

La ermita de una sola nave, alberga un altar en el cual se veneran las imágenes del Santo Patrón San Pedro y de San Bartolomé.

Aprovechando el espacio circundante de la ermita se procedió en 1870 a la construcción del cementerio municipal, en cuya entrada se puede leer la siguiente inscripción:

“Detén caminante el paso
La humana condición llora
Mírate en el espejo
Ve lo que es y márchate fuera.”


Iglesia de la Misericordia

La fundación de esta Iglesia se sitúa en la segunda mitad del siglo XVI, bajo el reinado de D. Joâo III.

Este Rey nacido del segundo matrimonio de D. Manuel, fue un monarca nefasto para Portugal. Devoto hasta el fanatismo, dejó su nombre asociado a las dos principales causas de la decadencia y ruina del país.

En 1540 introdujo a la Compañía de Jesús, que poco a poco, fue adquiriendo grandes bienes y enormes influencias por medio de las escuelas y los púlpitos, dominando la sociedad portuguesa. (Es justo aclarar que hubo en Oriente y Brasil, Jesuitas que prestaron grandes servicios, como S. Francisco Javier o el Padre Antonio Vieira entre otros).

En 1547 estableció en el reino el tribunal de la Inquisición, abriéndose para los portugueses una abominable era de espionajes, denuncias, persecuciones y atroces suplicios.

Las guerras continuas agotaron las fuerzas de la nación y D. Joâo III tuvo que abandonar numerosas plazas africanas, que el país ya no podía defender.

Localizada en la Rua Direita, en el centro histórico de la Villa de Terena, se encuentra flanqueada por los antiguos Palacios del Condado y por la Torre del reloj.

La Iglesia de la Misericordia es la sede de la hermandad de la Santa Casa de la Misericordia.

De sencilla fachada, cuenta con una espadaña a dos aguas y un pórtico de mármol de la segunda mitad del siglo XVIII. La estructura es de una sola nave con coro y púlpito de mármol. En lado del Evangelio se levanta la “ Galeria de los Mesários” tallada en madera.

El coro presenta una bóveda de crucería del siglo XVI, decorada con frescos del siglo XVIII inspirados en motivos florales. El retablo de la capilla mayor, tallado en madera y en color dorado se conjuga con el mármol, en él se reúnen el escudo de armas reales y los símbolos de la Pasión de Cristo. El retablo acoge la imagen del Señor Jesús de los Pasos.

En los anexos de la Iglesia se encuentran las dependencias de la Mesa y el consistorio de la Hermandad de la Misericordia.
Actualmente dicha Hermandad está inactiva, lo cual ha provocado el declive de la Iglesia que necesita una restauración urgente.


Iglesia Matriz de San Pedro

El origen de esta iglesia se remonta en el tiempo ya que data de 1394, según la tradición fue la segunda parroquia de la Villa, sustituyendo a la primera, el Santuario de Nuestra Señora de Boa Nova.
La Iglesia Matriz de San Pedro se erige en uno de los puntos más elevados de Terena, desde la cual se contempla uno de los paisajes más bellos de la localidad.

En ella aún se conservan las estatuas realizadas en mármol y de estilo gótico que representan al Santo Patrón y a la Mártir Santa Catarina, dichas estatuas se encuentran en los acrotérios de la fachada principal.

En el siglo XVI, la Iglesia sufrió una remodelación de la que se conservan el ábside y la bóveda de crucería recubierta de azulejos. En pleno siglo XVIII se añaden a la Iglesia el retablo dorado del altar mayor y el púlpito de mármol. En esta época había cuatro hermandades: la del Santísimo Sacramento, Nuestra Señora del Rosario, San Miguel y la Tercera Orden de San Francisco. El Prior era elegido por la Corona y llevaba dos clérigos.

La Iglesia tuvo otra modificación en el siglo XIX, con la que se realizaron los frescos de la bóveda y del arco de la capilla mayor, agrandando el coro y reformando el baptisterio en el cual se conserva la antigua Pila Bautismal, la Capilla del Santísimo Sacramento y el Altar de Nuestra Señora del Rosario, además de otras reformas menores.

En la sacristía se puede admirar, el que se cree que fue el retablo original, del altar mayor y que consiste en un tríptico de pintura fechado en el siglo XVI en el que se representa a San Pedro, San Pablo y San Andrés.


Iglesia Parroquial de Sâo Brás dos Matos

Iglesia parroquial perteneciente a Sâo Brás dos Matos.
El crucero de mármol se asienta en un bloque labrado del periodo visigótico, reconociéndose en él parte de una cruz.
La capilla mayor de estilo manuelino, se remonta al principio del siglo XVI, el techo luce un fresco renacentista, donde destaca la Cruz de la Orden de San Benito de Avís.

La sacristía conserva exvotos y un lavabo de mármol de policromía del siglo XVI.

Esta Iglesia Parroquial ya existía bajo la Orden de San Benito en 1534.

Dista 17 kilómetros de la Iglesia Matriz de Alandroal.

Arquitectónicamente hablando es de tipo rural, aunque en su interior destaca la Capilla Mayor en la que se concentra el genuino arte manuelino del primer tercio del siglo XVI, presente en los reinados de D. Manuel I y D. Joâo III.

Los frescos mencionados presentan arabescos y ornamentación posterior de carácter renacentista. En el techo aparece la imagen de San Blas de estilo gótico, presumiblemente del siglo XIV, junto a él aparecen las imágenes de San Pedro y de Nuestra Señora de Fátima.

Los altares de Nuestra Señora del Rosario, altar de San Antonio y el altar de la Almas también se pueden admirar en el interior de esta Iglesia así como un Cristo Crucificado.
En un lateral se encuentra la hornacina que alberga la imagen de San Gregorio Magno, además de un Ángel de la Guarda de tiempos del Rey D. Joâo I

En la modesta sacristía se conserva una imagen de San Blas del siglo XV.


Pelourinho de Terena

El Pelourinho de Terena es una obra perteneciente al siglo XVI, símbolo del antiguo poder municipal de la Villa, erigido en el reinado de D.Joâo III.

Está enclavado entre la Torre del Reloj y la Iglesia de la Misericordia, en la Rua Direita.

Se compone de fuste y capitel de pizarra, base de una esfera de mármol.

Este monumento está clasificado como Inmueble de Interés Público por el IPPAR, desde el 11 de octubre de 1933.


Puente de Lucefecit

Este puente del siglo XVI, sirvió para atravesar el río Lucefecit en la ruta Alandroal-Terena.

Su sólida base de piedra descubre la gran capacidad de resistencia a las corrientes de agua de los inviernos más severos.

Lucefecit es la adaptación en portugués de la expresión árabe que significa” río de los susurros” o “río de los murmullos”.


Santuario de Nuestra Señora de Boa Nova

Del Santuario de Nuestra Señora de Boa Nova ya hay referencias en el siglo XIII, aunque su antigüedad podría ser mayor, si se tratase de la cristianización de un culto ancestral, cuya hipótesis también se baraja.

Su arquitectura nos remite al siglo XIV, aunque esto plantea dudas, pues la edificación ha sido reconstruida a lo largo del tiempo, sufriendo constantes remodelaciones.

Nos encontramos con una edificación especialmente curiosa en este caso, pues se trata de un Templo Fortaleza de planta cruciforme, dotado de almenas y de una arquitectura claramente medieval pero muy rara de encontrar en Portugal debido supuestamente a la mezcolanza de estilos.

A pesar de ser una construcción de carácter religioso tiene una gran apariencia militar.

Su estructura compacta y el conjunto del macizo sobre el vano, junto a la ventanas saeteras confirma su apariencia de fortaleza. La sensación se completa con los grandes matacanes sobre las ventanas saeteras y la hilera de merlones piramidales que rematan toda la parte superior de la capilla.

Las bóvedas del interior estan cubiertas con una serie de frescos, que representan el Apocalipsis junto a varios retratos de los primeros monarcas portugueses.

Una tradición cuenta que su fundación se fecha en la primera mitad del siglo XIV y es atribuida a la Reina de Castilla Doña María, esposa de D. Alfonso XI Rey de Castilla, e hija de Afonso IV de Portugal. Que con motivo de la Batalla del Salado en 1340 había realizado un voto por la victoria de la misma.

Al parecer graves ofensas que de su marido recibió la princesa, junto a alguna que otra cosa más, provocaron que los dos monarcas se enzarzarán en una lucha sin resultados.

La amenaza de una terrible invasión sarracena en España, determinó que los dos monarcas cristianos hicieran las paces, como buenos suegros y se aliasen contra el enemigo común.

Los ejércitos aliados español y portugués fueron a encontrarse con el enemigo que tras cruzar el estrecho llega a Gibraltar. Allí, junto a los márgenes del río Salado vencieron a los Árabes.

Con motivo de esta victoria y cumpliendo la Reina su promesa nació este Santuario que vino a sustituir a la iglesia antigua de la villa y que debe su nombre “BOA NOVA” a las “BUENAS NOTICIAS” que suponía ganar la batalla ya que en ella peleaban, su esposo ,su padre y su suegro.

Su estado de conservación es excelente. Declarado Monumento Nacional en 1910.

El Santuario conserva aras votivas procedentes del Templo Endovélico.

Alfonso X de Castilla hace referencia a este Santuario en las “Cantigas de Santa Maria” sobre la invocación de Santa María de Terena.


Templo de Rocha de Mina

El santuario se erige en las proximidades de la ribera de Lucefecit, nombre que es la adaptación en portugués de la expresión árabe que significa” río de los susurros” o “río de los murmullos” también Lucifece, Lucefece y Luçafece y que es un afluente del río Guadiana.

Santuario pre-romano y romano, que se cree que fue el primitivo Templo del Dios Endovélico, trasladado después a la colina de San Miguel de Mota.
Santuario rupestre implantado en un paisaje rocoso de vertientes abruptas, cuya área habitable es muy reducida, las escaleras y los suelos tallados en la roca son elementos muy comunes en los santuarios prerromanos.

Construido en una depresión natural y rodeado de altas colinas que prácticamente lo ocultan, se encuentra un altar con cuatro niveles tallados en la roca, con una plataforma más baja quizás defensiva y estructuras residenciales, probablemente relacionadas con el ritual de “Incubation” (Ritual consistente en dormir en una zona sagrada, con la intención de experimentar sueños de inspiración divina o de sanación) práctica realizada por muchas culturas antiguas.

Entre los restos arqueológicos hallados destacan las cerámicas campanienses y las ánforas andaluzas. La rumorología local habla de un pasaje subterráneo.

La ubicación del santuario en una pronunciada curva del río, presenta semejanzas con otros emplazamientos de ese mismo río tales como: el complejo rupestre de Alqueva.

Este “Nemeton” (santuario sagrado al aire libre dedicado a la práctica de un culto) presenta paralelismos con otros santuarios prerromanos y romanos tales como el de Panóias (Vila Real de Tras os Montes), Pia de los Mouros (Valpaços), Penedo de los Mouros (Arcozelo, Gouveia) y el Castillo de Mau Vizinho-Castelo de los Mouros (Chaves).

En el Alentejo sólo se conocen el santuario de Rocha de Mina y otro descubierto por el arqueólogo Manuel Calado en el año 2006, en el monte donde se encuentra el poblado calcolítico de San Pedro en Redondo (Évora) presentando las mismos desniveles tallados en la roca.

Este tipo de monumentos son habituales en España y norte de Portugal, en lugares con vestigios de asentamientos celtas.


Templo Endovélico. Ermita de San Miguel

Localizado en la colina de San Miguel de Mota, Terena.

Aquí se encuentran las ruinas de un importante Templo, en honor al Dios celtibérico prerromano de la Edad del Hierro (el más conocido de todos), llamado Endovéllico, Enobólico, Endovelicus, Endovellicus y Endovélico.

El nombre es de origen celta y significa "Dios muy bondadoso".
Dios de la salud, protector de la tierra y la naturaleza, especialmente de los bosques. Posteriormente aceptado por los propios romanos, que lo asimilaron a Esculapio o a Serapis.

Fray Martinho de Sâo Paulo, autor del siglo XVI cuenta que: "se ve en un alto cerro el templo de Cupido, tan visitado y venerado por los antiguos Portugueses, con el nombre de Endovélico, que hoy se lee en algunas piedras de aquel tiempo y consta que este templo de Cupido, fue fundado por Maarbal en el año 340 antes de Cristo.
Estuvo en la colina de la Villa de Terena, que queda junto a la sierra de Ossa. La descripción imaginativa del Dios era "Idolo de plata que tenia los ojos cerrados, un corazón en la boca y alas en los pies."

Cuenta la leyenda que la noche en que nació Cristo, en el Templo de Endovélico, cayó desde su pedestal al suelo la imagen de la Deidad allí fervorosamente venerada. Al ser de plata se rompió en pedazos y dada la adoración que por ella sentian, fue enviada a Roma donde se reunió con los pedazos de otros idolos caidos a la misma hora de la misma noche.

En las excavaciones arqueológicas realizadas en el año 2002, se encontraron seis esculturas de mármol, todas mutiladas y datadas en los siglos I y II d.C. Las esculturas representan un jabali, una cariátide, una figura femenina vestida, una portadora de ofrendas con una paloma en la mano derecha y un racimo de uvas en la izquierda, un hombre robin y un torso maculino con un manto por los hombros empuñando una vara o lanza y de vientre prominente que podria ser la figura de un Dios. Las estatuas se encontraban alineadas, indicando que su enterramiento habia sido intencionado, las imagenes se hallaban en la base de la desaparecida ermita de San Miguel Arcanio.

Dicha ermita de San Miguel fue edificada en las inmediaciones del Santuario Romano 400 años despues, el Arcangel San Miguel con el dragón a sus pies fue frecuentemente escogido para cristianizar lugares de antiguo culto pagano.

Fray Martinho de Sâo Paulo escribió:.."Hicieron un segundo Idolo de Cupido de fino mármol, que siendo encontrado por los cristianos al derribar el templo, lo consideraron una excelente obra por lo que lo salvaron metiendolo en una de las paredes de la ermita. Años más tarde al hacer una puerta hacia la casa del ermitaño, apareció la escultura que los niños hicieron pedazos y ahí vi yo un pedazo de la pierna y otro de la rodilla."

Algunas piezas provenientes del santuario fueron trasladadas al Convento de San Agustin de Vila Viçosa por el Duque de Bragança D. Teodosio I, que mandó colocar siete lápidas epigrafiadas en el frontal de dicho monasterio. Este caso no fue el único ya que también se llevaron al Santuario Romanico de Nuestra Señora de Boa Nova varios altares votivos.

Asimismo se hallaron noventa lápidas de mármol, hoy expuestas en el Museo Arqueológico Nacional de Lisboa.

Las excavaciones probaron que no hubo un templo romano sobre la ermita cristiana, aunque se hallaron vestigios de edificaciones, aparentemente anteriores a la edificación moderna del templo al parecer sepulturas de inhumación con losas de pizarra. Del mismo modo no se confirmó la hipótesis, de un asentamiento en ese lugar, de la Edad de Hierro.

Al contrario de la idea generalizada el santuario estaba localizado en la vertiente oriental y no en la parte superior de la colina. La compleja edificación estaba construida en base a una superposición de plataformas o terrazas dirección norte-sur conectadas por rampas constituyendo un autentico santuario de terrazas.

A juzgar por la cariátide (columna esculpida) encontrada que mide 1,18 metros hasta el pecho pues le falta el cuello y la cabeza, el edificio seria de grandes dimensiones, el cual incluiría pequeñas capillas y dependencias para el servicio, para las dedicatorias y ofrendas de los peregrinos.

En el siglo XVI se retiraron de allí 96 columnas jónicas por orden del Cardenal D. Henrique y trasladadas al Colegio del Espíritu Santo en Évora. Confirmando las dimensiones de todo el complejo.

La Ermita de San Miguel de Mota incluiría una zona de comercio y una zona de hospederías para peregrinos, lo que justifica la gran cantidad de ánforas para preparados de pescado de producción portuguesa y gaditana, así como para vino y aceitunas en conserva, además de los fragmentos de “Dolia” contenedores destinados a almacenar alimentos, que allí se encontraron.

También se cree que pudo existir un taller lapidario donde los peregrinos encargasen sus altares, templetes y estatuas con mármoles de la zona de Estremoz y Vila Viçosa.

De esta forma se puede decir que Terena y la elevación de San Miguel de Mota fueron un centro de peregrinaje religioso y cultural de gran importancia entre los siglos I y el siglo III d.C. teniendo en cuenta que el Dios Endovélico fue extremadamente popular,y que por esta zona el único santuario conocido fue el de Terena, ejerciendo una fortísima influencia en una extensa área geográfica.

En el lugar donde estuvo la capilla hoy sólo se encuentra el monte sobre el que se ve un establo y dos corrales.


Torre del Reloj

La Torre del Reloj de la Villa de Terena, se localiza en la Rua Direita entre la Iglesia de la Misericordia y el Pelourinho.

En las Memorias Parroquiales de 1758, el párroco local narra los desperfectos causados por la onda expansiva del terrible terremoto de 1755, cuyo epicentro se desarrolló en Lisboa, de esta forma se sabe que el reloj original estaba instalado en la torre del homenaje del castillo, quedando perjudicado tras el mencionado movimiento sísmico.

Debido a dichas causas en la segunda mitad del siglo XVIII, se construyó la actual Torre del Reloj, destinada albergar la maquinaria de este antiguo reloj mecánico que siglo tras siglo, marca las horas en la Villa de Terena.

La Torre se eleva altanera por encima del caserío de la Villa, presidiendo la misma desde su cúpula hemisférica. La esfera es de mármol con numeración romana.

El reloj tiene dos campanas, la más grande encargada de dar las horas, contiene una inscripción que reza:

“Fue hecho en 1773 siendo Veread Vellada Roque Galego. Procurador. Vedigal. Escriv o Benazol”



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